Cómo cobrar tratamientos caros sin financiar tú mismo al paciente
«Doctor, ¿me lo puede dar en partes?»
Implantes, ortodoncia, una cirugía estética, un tratamiento de fertilidad. Cuando el presupuesto pasa de unos miles de soles, la mayoría de pacientes no puede pagarlo de una vez. Y el consultorio queda ante dos malas opciones: perder al paciente o convertirse en su banco.
Ya vimos cuántos pacientes se pierden por no ofrecer cuotas y cuánto cuesta darlas uno mismo. Aquí van las alternativas para cobrar sin cargar con el riesgo.
Opción 1: tarjeta de crédito del paciente
El paciente paga con su tarjeta y elige las cuotas con su banco. Tú recibes el pago completo, menos la comisión del POS.
- A favor: cobras rápido y el riesgo es del banco.
- En contra: muchos pacientes no tienen tarjeta o no tienen línea suficiente para un tratamiento grande.
Opción 2: pago por etapas del tratamiento
Divides el tratamiento en fases y el paciente paga cada fase antes de empezarla.
- A favor: nunca trabajas sin haber cobrado.
- En contra: no todos los tratamientos se pueden partir, y el paciente puede abandonar a la mitad.
Opción 3: financiamiento al paciente a través de una entidad
Una entidad especializada evalúa al paciente, le financia el tratamiento en cuotas y le paga al consultorio. El paciente le debe a la entidad, no a ti.
- A favor: el paciente accede al tratamiento aunque no tenga tarjeta, tú cobras sin perseguir a nadie y no cargas con la morosidad.
- En contra: el paciente tiene que pasar una evaluación, y no todos califican.
Es el modelo de Kiwi: los pacientes financian su tratamiento en cuotas y las clínicas afiliadas a la red reciben el pago.
Opción 4: cuotas propias
La de siempre: confías en el paciente y le cobras mes a mes.
- A favor: no hay evaluación ni intermediarios.
- En contra: tu caja financia al paciente y la cobranza es tuya. Si se atrasa, el problema lo tienes tú. Lo detallamos en morosidad en tratamientos: cómo dejar de perseguir pagos.
Cómo ofrecer las opciones sin perder al paciente
- Habla de cuotas antes de que el paciente pregunte. Si el presupuesto llega sin opciones de pago, muchos se van a «pensarlo» y no vuelven.
- Presenta el monto por cuota, no solo el total. «Desde tanto al mes» se entiende mejor que una cifra grande.
- Ten el proceso a la mano. Si la evaluación se hace en minutos desde el celular, el paciente puede salir de la consulta con el tratamiento aprobado.
- Entrena a recepción. La conversación sobre el pago suele pasar en el mostrador, no en el consultorio.
Deja que tu consultorio haga lo que sabe hacer
Atender es tu trabajo; financiar y cobrar, no. Si quieres ofrecer pago en cuotas a tus pacientes y recibir tu pago sin asumir el riesgo, conoce cómo afiliar tu clínica a la red de Kiwi.
¿Quieres que tus pacientes paguen en cuotas y tú cobres completo?