Equipar un consultorio oftalmológico: lista y presupuesto
Abrir bien no es comprar todo
Un consultorio oftalmológico es de los más intensivos en equipos: casi cada diagnóstico depende de un aparato. Por eso el error más común no es quedarse corto, sino endeudarse por equipos de alta gama que no se usan los primeros meses.
La forma sensata de equiparlo es por etapas: lo que necesitas para atender desde el día uno y lo que agregas cuando la demanda lo justifica.
Etapa 1: lo indispensable para la consulta general
- Lámpara de hendidura (biomicroscopio): el equipo central de la consulta. No conviene escatimar aquí.
- Tonómetro: para medir la presión intraocular. El de aplanación suele ir montado en la lámpara de hendidura.
- Autorrefractómetro o autorrefractoqueratómetro: agiliza la medida de la refracción y descongestiona la agenda.
- Proyector de optotipos o pantalla de agudeza visual, con caja de prueba y montura de prueba, o un foróptero.
- Oftalmoscopio directo e indirecto, con lentes de exploración.
- Unidad o mesa oftalmológica con silla, para ordenar el puesto de trabajo.
Etapa 2: diagnóstico avanzado, cuando hay demanda
- OCT (tomografía de coherencia óptica): clave para retina y glaucoma. Es de las inversiones más altas.
- Campímetro: indispensable si vas a seguir pacientes con glaucoma.
- Retinógrafo o cámara de fondo de ojo: útil para pacientes diabéticos y para documentar.
- Biómetro y topógrafo: necesarios si vas a hacer cirugía de catarata o refractiva.
La pregunta para cada equipo de esta etapa es la misma: ¿cuántos pacientes al mes lo van a usar y cuánto se cobra por ese examen? Si hoy derivas esos exámenes, ya tienes la mitad de la respuesta.
Cómo armar el presupuesto
Los precios cambian mucho según la marca, el proveedor, si el equipo es nuevo o reacondicionado y el tipo de cambio. Por eso, en lugar de una cifra de internet, arma tu presupuesto así:
- Pide al menos tres cotizaciones por cada equipo de la etapa 1, con modelo, garantía y servicio técnico incluidos.
- Compara nuevo y reacondicionado en los equipos que menos se mueven: la diferencia puede ser grande y la vida útil, razonable.
- Suma lo que no es equipo: instalación, calibración, mobiliario, adecuación del local, software de historias clínicas y capacitación.
- Deja un colchón para los primeros meses de operación: alquiler, planilla e insumos mientras la agenda se llena.
Si es tu primer consultorio, también te sirve el presupuesto de apertura que armamos para odontología: la lógica de costos de local y operación es la misma.
¿Comprar o alquilar los equipos caros?
Para los equipos de la etapa 2, comprar al contado rara vez tiene sentido al inicio. Tienes tres caminos: comprar con financiamiento, tomar un leasing o alquilar. La diferencia está en cuánto los vas a usar y por cuánto tiempo. Lo comparamos en comprar o alquilar tu equipo médico y en cómo funciona el leasing.
Equipar por etapas, con la caja tranquila
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