Leasing de equipos médicos: cómo funciona y a quién le conviene
«Te lo hacemos por leasing»
Es una frase que escucha mucho quien va a comprar un equipo médico caro. Suena a solución, pero pocas veces viene con una explicación clara de qué estás firmando.
El leasing —en Perú se le llama también arrendamiento financiero— es una forma de financiar un equipo en la que la entidad financiera lo compra y tú lo usas pagando cuotas. Al final del contrato tienes la opción de quedártelo pagando un monto final.
Cómo funciona, paso a paso
- Eliges el equipo y el proveedor. Tú negocias el modelo y el precio.
- La entidad de leasing lo compra y queda como dueña durante el contrato.
- Tú lo usas desde el primer día y pagas una cuota mensual durante el plazo pactado.
- Al terminar, ejerces la opción de compra pagando un monto final, normalmente pequeño, y el equipo pasa a ser tuyo.
Leasing, crédito y alquiler no son lo mismo
- Con un crédito, el equipo es tuyo desde el inicio y lo que debes es dinero.
- Con leasing, el equipo es de la entidad hasta el final y tú tienes derecho a usarlo y a comprarlo.
- Con un alquiler, usas el equipo, pero al final lo devuelves; no hay compra de por medio.
Si todavía estás decidiendo entre comprar o alquilar, en comprar o alquilar tu equipo médico tienes el cálculo para decidir según tus pacientes.
Las ventajas reales
- No descapitalizas tu negocio: usas el equipo sin pagarlo entero al inicio.
- El propio equipo funciona como respaldo, porque legalmente es de la entidad mientras pagas. Por eso suele pedir menos garantías adicionales.
- Puede tener un tratamiento tributario favorable para tu empresa. Cuánto te beneficia depende de tu régimen y de tu situación: revísalo con tu contador antes de firmar.
Lo que conviene revisar antes de firmar
- Cuota inicial: muchos contratos piden un pago al inicio. Súmalo a tu presupuesto.
- Seguro del equipo: casi siempre es obligatorio y se paga aparte o dentro de la cuota.
- Monto mínimo: el leasing suele reservarse para equipos de cierto valor. Para montos chicos puede no estar disponible o no convenir.
- Antigüedad del negocio: varias entidades piden años de historial, igual que un crédito bancario.
- Qué pasa si quieres salir antes: pregunta por la penalidad por terminar el contrato antes de tiempo.
- Costo total: suma todas las cuotas, la inicial, el seguro y la opción de compra. Compara ese total, no la cuota.
A quién le conviene y a quién no
Le conviene a una clínica con historial, que compra un equipo de valor alto, que lo va a usar durante todo el plazo y que puede aprovechar el beneficio tributario.
No suele convenirle a un consultorio nuevo, a quien necesita un monto pequeño o a quien no tiene claro si usará el equipo durante años. En esos casos un crédito simple, pensado para negocios de salud, suele ser más rápido y flexible.
En Kiwi financiamos la compra de equipos médicos con KiwiCash, también para clínicas y consultorios que todavía no califican a un leasing bancario.